Luntano (lejano)

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En cada objeto hay un interior cargado de afectos y de historias que no vemos. Hacer visible esta carga interior que de él se desprende, crear con ello esta relación nueva entre las personas y las cosas, es uno de los logros de Luntano [lejano, en calabrés]; una película que consigue transformar la circulación de mercancías en un viaje repleto de poesía.

El viaje comienza en el pequeño pueblo de San Giorgio, en la región de Calabria, sur de Italia. Más de una vez al mes un camión de una pequeña empresa familiar (los Milone) recorre más de mil quinientos quilómetros para llevar los cientos de paquetes que los habitantes del pueblo envían a sus hijos y nietos emigrados al Valle de Aosta, en el norte del país.

Todas las cosas bellas son de la Calabria, nos dice la abuela después de haber escapado de las extensas redes que cubren la tierra, bajo los olivos, para recoger después las aceitunas. Desde la recolección de las naranjas y la elaboración de los panes en el horno de casa, hasta el envasado y la preparación de los paquetes con quesos, vinos, aceites y frutas, cada paso de este cotidiano proceso es filmado para convocar las historias migrantes: viajes concluidos, proyectos de viaje, viajes de otros, de aquellos que un día salieron hacia el norte en busca de trabajo.

Los objetos van siendo introducidos en los paquetes con la mayor delicadeza, como si con ello tocaran la piel de los ausentes. Sobre las cajas, escriben los nombres sin apellidos de quienes recibirán estas mercancías que ya no serán medidas por su valor de mercado sino por el valor afectivo de la distancia que los separa de los suyos: tío costa, vicenzo, seminara…

La cámara como compañera de viaje de los jóvenes conductores del camión hace circular la palabra inscrita ya sobre los objetos para llegar con ellos a su destino en el norte. La complicidad en su relación con los personajes, los saludos a cámara dirigidos a los familiares lejanos, la intimidad de las cartas escritas y leidas ante nosotros, nos dejan ver la cercanía y el cuidado con los que la realizadora italiana Alessandra Celesia ha confrontado estas historias en movimiento.

Y en ese acercar lo lejano, recorremos con ellos las carreteras italianas en compañía de los jóvenes que afirman que sumando los kilómetros de estos viajes de ida y vuelta, de sur a norte y de norte a sur, han debido dar ya casi 14 vueltas al mundo dejando a su camino los paquetes y esa nueva carga afectiva que nos revela la película.

De nuevo, ahora a través de quienes reciben los paquetes, se hacen visibles los recuerdos de otros viajes, los que ellos iniciaron tiempo atrás, abriendo esta vez historias no concluidas: la paradoja del migrante cuyo regreso es siempre una utopía, el conflicto de afrontar lo que se dejó atrás, la dificultad de imaginar cómo volver. Hasta llegar al Valle de Aosta, donde, amontonadas, esperan las cajas a ser recogidas. Finalmente, el camión se pone en marcha para dejarnos un plano fijo vacío, iniciando un viaje en otra direccion que ya no veremos.

Por Pilar Monsell. Barcelona, Julio 2007.

[Publicado en la revista de cine documental Docs, Observaciones de lo real Nº 2, 2007]

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FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA DEL FILM

Título del film: Luntano
Duración y formato: 56 minutos, DV CAM
Realización: Alessandra Celesia
Imagen: Laurent Fenart
Sonido: Damien Turpin
Montaje: Lise Beaulieu
Coproducción: Zeugma Films, Images Plus (2006)
Distribución: Zeugma Films

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