Para continuar hablando de “El empleo del tiempo”

El pasado mes de marzo, recibí la invitación de una amiga para escribir un testimonio que pudiera servir a la elaboración del Estatuto de Artista. Fue entonces cuando leí que el pleno del Congreso había aprobado en febrero del mismo año la creación de una subcomisión dentro de la Comisión del Cultura para crear el Estatuto del Artista. 

En ese hueco frenético que tuve que hacer para redactar el testimonio, entre los tiempos extremos de trabajo que me arrastran a menudo, me preguntaba si los cineastas de ese cine de “no ficción”, experimental y/o documental (que trabajamos ‘casi’ sin financiación sería mucho más adecuado y sobre todo más común), somos tan “artistas” como para estar reconocidos en ese estatuto que vendrá en el futuro. Era la sensación de no estar en ninguna parte la que venía de nuevo a mí…

Hace sólo unos días (3 de mayo) se ha publicado el impecable artículo sobre la precariedad en el pequeño mundo del cine independiente “El empleo del tiempo”, de Luis López Carrasco y Javier Fernández Vázquez (¡gracias!) que ha tenido, afortunadamente, bastante resonancia en redes y ha provocado ganas de hablar, de continuar discutiendo y de preguntarnos sobre las posibilidades del asociacionismo y la organización.

Las palabras de este último artículo me han despertado las ganas de compartir el testimonio que redacté en marzo para el estatuto. Si bien considero que está escrito a vuela-pluma y que, por tanto, resultará demasiado leve para la complejidad del asunto, considero que publicarlo pueda ser útil para continuar hablando.


Barcelona, 29 de marzo 2017.

¿Cuándo y cómo nace tu pasión por tu profesión?

Desde muy pequeña, siempre me había sentido atraída por las disciplinas artísticas y, de hecho, había formado parte de varios grupos de teatro en el colegio, estudié danza clásica y música, solía pintar, dibujar y escribir desde niña, pasé por probar muchas cosas. Imagino que todo estuvo algo relacionado con haber podido hacerlo en casa, con haber sentido siempre mucho respeto y libertad por las artes. Mi madre pintaba a menudo, su hermano fue también acuarelista y mi padre solía escribir en sus tiempos libres.

Cuando llegó el momento de tener que decidirme por mis estudios universitarios, en 1996, sentí con fuerza la presión social por optar por alguna carrera “que tuviera salida”, como se solía decir por entonces. Deseaba estudiar Bellas Artes, tal vez era de una de las primeras opciones en mi cabeza por aquella época, pero como también me interesaba la Sociología, la Filología, la Pedagogía, el Periodismo… finalmente opté por estudiar Comunicación en la Universidad de Málaga. Me atraía enormemente la idea de poder irme a estudiar y a vivir a otra ciudad.

En el segundo año de mis estudios, participé en un taller de Laboratorio Fotográfico para revelado en blanco y negro. Fue en ese curso que descubrí mi fascinación por la imagen fotográfica, tanto por la toma, por la relación con lo real, como por el laboratorio y todo el proceso fotoquímico. Desde entonces, comencé a dedicarme a las imágenes.

¿Recibiste algún tipo de formación o educación artística?

Estudié la Licenciatura de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga (2004), soy Técnica Superior de Fotografía Artística por la Escuela de Artes San Telmo de Málaga (2001) y tengo un Máster en Cine Documental de Creación por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (2007).

¿En qué momento se puede decir que pasas a considerarte profesional o a vivir de tu arte? ¿Cómo y por qué surge?

Desde que me trasladé a Barcelona (2006) para realizar mis estudios de Máster de Cine Documental de Creación, gracias a la Beca de Perfeccionamiento de Estudios Artísticos de la Junta de Andalucía, comencé a dedicarme plenamente al cine, tratando de profesionalizar mi trabajo. He pasado los últimos once años de mi vida trabajando duramente, una cantidad infinita de horas, en condiciones extramemente precarias (sin cotización, en negro, cobrando cantidades ínfimas y en multitud de ocasiones, trabajando gratis) para poder aprender y para poder “hacer”… porque esa era la única forma posible.

Gracias a ello, he podido generar unas mínimas condiciones de vida, he podido adquirir los útiles que necesitaba para trabajar y me he rodeado de un excelente equipo de colegas con los que suelo trabajar a menudo y con quienes compartimos proyectos más “apasionados” y también trabajos “alimenticios”. Actualmente, dado que mis películas tienen cierta visibilidad y circulación en Festivales Internacionales y en Instituciones Culturales y Artísticas, tengo el “privilegio” de poder generar algunos recursos mínimos con mis propios proyectos, pero las condiciones siguen siendo extremamente precarias y no logro poder cotizar (mantener con continuidad el alta de autónomos) nada más que algunos meses. Sigo teniendo que desarrollar muchos de mis proyectos sin poder cobrar y contando a menudo con la colaboración de mis compañeras.

¿En algún momento contaste con asesoramiento a nivel fiscal o de Seguridad Social?

Sí, alguna vez consulté pero las respuestas que encontré nunca solucionaron mi problema: conseguir generar ingresos suficientes para pagar la cuota de autónomos.

¿Crees que vas a llegar a los 35 años mínimos para cobrar la pensión contributiva? La perspectiva que tienes ¿es de estabilidad o de incertidumbre?

Estoy segura de que no. Hace algunos meses, tuve un duro golpe de realidad. Recibí un documento de mi Vida Laboral donde decía que llevo cotizado dos años de trabajo en total. Trabajo duramente desde los 24 (con trabajos ocasionales desde los 17) y sin embargo, oficialmente, es que como si ese trabajo no hubiera existido. No tengo perspectiva de ninguna estabilidad, aunque sí la sensación de que, al menos, desde hace un par de años, ya no estoy sufriendo tanto como antes por la preocupación de no llegar a fin de mes. Es increíble cómo hemos incorporado la precariedad.

¿Cómo ves el futuro de tu profesión sobretodo para las nuevas generaciones?

Hablando con estudiantes o con compañeras más jóvenes, tengo la sensación de que las cosas están aún más difíciles para ellas/os. Siento que formo parte de una generación que pudo hacer un recorrido y una experiencia profesional, por precaria que sea, cuando aún quedaban algunas becas de estudios y algunas ocasiones de trabajo remunerado para jóvenes artistas…

Ahora que se va a legislar el Estatuto del Artista ¿Tienes alguna petición o deseo al respecto?

  • Bajada de la cuota de autónomos inicial y proporcionalidad con el nivel de ingresos/renta (con un máximo de cuota como el actual).
  • Derecho a la ayuda por desempleo o bien salario de reconocimiento del régimen de intermitencia (ver modelo francés).
  • Aumento de la financiación a los proyectos artísticos en todas sus fases: investigación, producción y ejecución.
  • Descuentos en adquisición de materiales de investigación (libros, películas, etc.).
  • Entrada gratuita a exposiciones, museos y bibliotecas.
  • Derecho al desempleo, baja por maternidad y enfermedad.
  • Asesoramiento y promoción de cooperativas de artistas en todos los sectores.
  • Ayudas del estado para abonar salarios a jóvenes estudiantes o artistas que puedan emplearse a trabajar con artistas profesionales.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s