La huida

María huyó del vientre de su madre.

Huyó del hospital para después huir de la habitación de sus padres. Huyó también de su propia habitación. Desde muy pequeña, huyó de casa para dormir fuera. Huyó del parque y hasta consiguió huir de la escuela.

María huyó de su ciudad natal, huyendo de papá y mamá y de su primer novio. Huyó de la universidad. Huyó del teatro y de su mejor maestro.

Sí, ella huyó. Huyó hasta de su propio yo.

Y no pasó tanto tiempo hasta que huyó de su dolor.

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